La Tauromaquia

Comenzaré por decir que no soy aficionado a los toros, pero he asistido a varias corridas y me parece un espectáculo interesante a pesar de lo que sucede en el ruedo, por eso es necesario hacer una somera presentación de los principales ejecutores del espectáculo: el Torero y el Toro.
Ambos son dignos de admiración por su valentía y nobleza en todo momento, con perdón de quienes opinen lo contrario y estén en contra del espectáculo.
Hablaré ahora del astado; es un animal mimado y consentido desde antes de nacer, después es criado con todos los cuidados que el ganadero le puede dar, los mejores pastos y dehesas son para el becerro mientras se convierte en torete y después, ya toro, es un animal que está separado del hombre a quién no ve si no montado en un caballo, como un solo ser, esto para cuando lo vea de pie lo considere un enemigo.
El toro de lidia puede estar en una edad entre los tres y medio y los cinco años, con un peso de trescientos cincuenta a quinientos kilos, como dicen los taurófilos, una verdadera catedral; además su testa está adornada con un par de cuernos, abiertos y afilados en sus puntas como cuchillos, de unos cuarenta centímetros de largo, es decir, está muy bién armado. Fuera de eso tiene la fuerza de varios hombres, es un animal capacitado para enfrentase con un tigre o un león, los cuales en varias oportunidades el hombre ha enfrentado para divertir a la gente, no importa que sea un espectáculo salvaje, casi siempre con el triunfo para el animal; al hombre (genéricamente hablando) siempre le han gustado los espectáculos violentos, esto se puede ver a través de la historia, como ejemplo podemos estudiar el Circo Romano, era un espectáculo para divertir al pueblo.
Dicho lo anterior respecto al toro debo hablar ahora de su contrincante, el hombre y sus costumbres, en este caso taurófilas; ese otro animal, supuestamente racional, que hoy nos ocupa por una de sus aficiones, el gusto por la tauromaquia. Es un gusto que se presenta por lo general en la juventud y comienza casi siempre emulando con los amigos a un toro y un torero, un trapo como capote y un par de plátanos como cuernos del toro; mas tarde, si la afición persiste, asistirá como espectador a unas cuantas novilladas, aprenderá las distintas modalidades, los distintos pases de engaño al toro, a conocer un capote y una muleta, como se cogen y que se puede hacer con estos instrumentos. Mas tarde se arriesgará en una de esas novilladas a ser partícipe, es allí donde recibirá los primeros revolcones, golpes y talvez una fractura, si después todavía insiste, ya hay un torero en ciernes. Con algo de suerte y los necesarios contactos comerciales vendrán las apariciones públicas, primero como banderillero o miembro de la cuadrilla del titular, después vendrá la Alternativa que es la Graduación como Matador. A grandes rasgos es la vida, en sus principios, de un torero, y aunque algunas personas digan que no, el toreo es una carera como cualquier otra con un estudio de largos años, y también es un arte por lo difícil de su ejecución.
Alguno de los detractores del toreo no sabe que es un pase como un ayudado de pecho o que es una Manoletina, un farol, o como se debe obligar al toro a pararse para la suerte final, lo dudo y no me sorprende pues no tienen porque saberlo; si no les gusta la fiesta brava pues hay una solución muy simple, no ir, no asistir a un evento que no les gusta y que por eso no comprenden, nadie los está obligando.
Ahora paso a explicar porque creo que no tienen toda la razón quienes protestan contra la fiesta brava, y no tienen completamente toda la razón porque hay otros eventos que, no por ser benéficos, dejan de ser crueles en grado sumo para los infelices animales que los padecen a diario y en forma constante, por ejemplo los caballos que arrastran un carruaje, o una sola vez pero en forma prolongada mientras se define el evento, como la muerte en un matadero. ¿Qué es un matadero municipal, o de cualquier índole?, ¿deja de sufrir un animal porque alhombre le gusta la sobrebarriga al horno? las morcillas son sabrosas ¿pero acaso la gente sabe de donde salen o como se extrae la sangre con la que se hacen?, ¡¡pues degollando al marrano en vivo para poder recoger la sangre!!. Un laboratorio biológico es una fábrica de torturas constantes, no para uno, sino para un sin número de animales que son utilizados con el fin de realizar experimentos crueles para saber si determinada droga sirve para una determinada enfermedad; claro que esto se hace para beneficio de la humanidad, pero esto el animal no lo sabe y no por ello deja de sufrir. Perros, gatos, micos, ovejas, caballos vacas y otra cantidad de animales indefensos pasan por esta humanitaria tortura. ¿Cuántos caballos mueren prendidos a una carreta por físico cansancio y hambre por exigencia de su dueño?. El ganado que va a los mataderos llega después de un viaje de horas o días, no en un pulman, sino hacinados en un camión, donde no es raro ver que una de las reses se caiga y muera pisoteado por las otras. En un matadero no es raro ver que una res es desollada aún estando viva; el animal presiente su destino luego de uno o dos días de espera y después de haber oído los bramidos de las que ya han pasado por el sacrificio. La distracción del llamado coleo que se practica, mas que todo en el llano, no es una distracción para la res, es un gusto para el hombre, no importa que el animal se lastime o muera, ¡¡hay que distraer al hombre no importan los costos.
Las corralejas son otro medio de distraer al hombre, son la única oportunidad que tiene la bestia de vengarse del hombre de lo que le han hecho en otras partes a sus congéneres, pero no por eso deja de ser un acto igualmente bárbaro al que el hombre asiste con un gusto también bárbaro e irracional.
Creo que la mayoría de las personas que protestan contra las corridas de toros desconocen los pocos ejemplos que he utilizado aquí para desvirtuar los escasos y débiles argumentos en contra de la fiesta brava; esta fiesta o espectáculo tiene una tradición si se quiere de siglos, por eso es cultura y por lo que he explicado mas arriba muy por encima; lo repito, es un arte, y un arte muy difícil de aprender y de practicar.
Respeto mucho las opiniones de los que disienten de mí pero pido que las opiniones en contrario sean con argumentos sólidos bién expresados y bién fundamentados. Sobra decir que ojalá den bases claras referentes al tema.
Francisco Campuzano, Bogotá 27 de Enero 2017
 

Las corridas de toros son tan ridículas como las protestas en contra de ellas. Aclarar por qué es ridículo lo segundo conduce a aclarar por qué es ridículo lo primero.

La gente está protestando porque les parece terrible someter de esa forma a un animal. Considero que como en muchos otros casos, es una doble moral. Que marchen en contra de la tauromaquia aquellos que son veganos, que no usan cuero por nada del mundo, que no consumen alimentos en los que los animales se ven directamente sometidos, aquellos que conocen el proceso de lo que consumen a diario, a esos les acepto sus razones de protesta. Los otros quieren llamar la atención para mostrar que defienden a los animales y de pasadita afectar el negocio de unos pocos, que por cierto y afortunadamente ese negocio ya está bastante afectado por las presiones económicas, sociales y morales. La gente ha ido perdiendo el interés por la tauromaquia y seguramente aquellos que van a disfrutar del espectáculo son aquellos que son viejos u otros más jóvenes a los que la misma familia les inyectó el gusto por tal tradición, una de muchas tradiciones que clasificaba a la gente por tratarse de un evento para los “finos”, seguramente tratando de socializar hablando del “arte” de matar un toro. ¡¡¡Qué gente tan culta!!! No es tan terrible aprender del tema, y conocer un poco más al respecto como lo explica mi abuelo, sin embargo en lo personal, si es por cultura o conocimiento sobre las reacciones de un animal al momento de atacarlo, pues mejor aprender de eso en el campo, en el bosque y leyendo al respecto, incluso como técnica de supervivencia, pero ir a un espectáculo de toros para disfrutar el arte de matar un toro, me mantengo, me parece ridículo. Comparto  con mi abuelo que los animales sufren igual, por beneficio de los humanos. Hay muchísimos casos en los que sufren en procesos más largos y dolorosos que el de la tauromaquia; un buen ejemplo es el caso de los orangutanes. ¿Quién pensaría que a muchos animales les duele tanto que nosotros nos comamos una deliciosa tostada con nutella?

Mi abuelo dice que el hecho de pensar en la tauromaquia como algo absurdo le recuerda a mi bisabuela cuando decía que el gusto por el fútbol era absurdo al ver una mano de tipos corriendo detrás de un balón. Lo siento, pero tengo que decirle a mi abuelo que la comparación es absurda. Sencillamente porque el fútbol es un deporte y es interesante el entrenamiento que se debe tener para manejar un balón con los pies en la cancha, esquivar contrincantes de acuerdo a unas reglas, tener un objetivo claro que se debe cumplir en unos minutos, es un deporte!!! Matar a un animal en el ruedo quema calorías y es de entrenamiento pero se está entrenando matando a otra especie que aunque tiene herramientas para atacar, no está al nivel de su contrincante, ¡¡¡pero para nada!!! el animal ha sido manipulado con anterioridad por el mismo hombre, para bien o para mal ¿es eso acaso un juego limpio? No puedo admirar tal espectáculo.

En cuanto a la foto de los Beatles es curioso. Ellos fueron a España a dar un concierto y la tauromaquia representaba la cultura española en esa época. Les gustaron las corridas y no vieron mal vestirse como toreros con espada. ¡Era claro! Ellos sabían que era un espectáculo para matar a un animal. “All you need is love!” Decían ellos, y todos aquellos que se identificaban con el hipismo como forma de protesta, sesentas y setentas bajo todos aquellos eventos mortificantes de la guerra fria, cuando las protestas no eran por cuidar el medio ambiente o por cuidar las diferentes especies en nuestro planeta, sino por lograr la paz entre todos. Mientras tanto Estados Unidos atacaba países como Vietnam y todo se movía bajo agentes secretos, desconfianza y desarrollo de armas inteligentes, se mataba a escondidas, muertos resultaban de la nada, ¿quién pensaba en ese entonces en las consecuencias para el medio ambiente o el entorno? todavía no se alcanzaba a ver. La foto es irónica, el amor es relativo, lo importante para un cantante en esa época era contribuir a amarnos entre humanos. Amemonos entre humanos, enseñemos con respeto. Quizás el tiempo que usamos yendo a los toros o el tiempo que usamos haciendo marchas de protesta contra la tauromaquia podría usarse de otra forma.

Gina Campuzano, Munich 02 de Febrero 2017
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